Dumping y Medicina.
Con el advenimiento de la globalización, la regulación del comercio internacional ha venido a sufrir importantes transformaciones, desde luego no todo cambio tiene que ser forzosamente generoso con los países que lo suscriben y para muestra de ello basta enterarse de las inconformidades surgidas con el tratado de libre comercio con los Estados Unidos de Norteamérica.
Algunos de los principales problemas que estos convenios recíprocos suscitan, quedan ubicados dentro del rubro denominado "Dumping". Pero ¿en qué consiste el evento mercadológico que se ubica bajo este neologismo?.
Algunas empresas extranjeras tratan de apoderarse del mercado interno de otras naciones, para lo cual introducen algún o algunos productos o servicios por abajo del costo real de producción; esto desde luego con la insana intención de atraer a los consumidores hacia sus servicios o productos para acabar financieramente con las empresas competidoras; y una vez que éstas quedan fuera del mercado incrementan sus precios a los costos reales; o más aún por encima de ellos apoderándose de esta manera de un mercado que anteriormente no les pertenecía… A este fenómeno se le ha denominado “Dumping”.
Para proteger a las empresas nacionales de este tipo de prácticas desleales los distintos gobiernos han implementado acuerdos que regulan estas conductas, y es así que cuando una empresa denuncia una practica de Dumping, los mismos están obligados a realizar una investigación exhaustiva para lo cual cuentan con equipos multidisciplinarios que se trasladan a los países de origen para efectuar estudios que tienen como finalidad determinar el costo real del producto o servicio en cuestión, y si se demuestra que existe el Dumping proceden a implementar sanciones varias que suelen incluir aranceles compensatorios hasta de más del 100%, es decir se acepta la introducción del producto o servicio en cuestión pero pagando un impuesto de importación excesivamente alto, que lleva por objeto elevar el precio de venta final para proteger de esta manera a la industria Nacional afectada.
La práctica del Dumping no necesariamente tiene que llevarla a cabo una empresa extranjera, ya que es posible denunciarla aún cuando ésta provenga de una empresa nacional y la investigación por parte de la Secretaría de Economía, antes Industria y Comercio, debe llevarse a cabo, trátese de un producto o servicio de origen nacional o extranjero.
Bajo ésta óptica por qué entonces durante más de 60 años el mismísimo gobierno le ha venido realizando Dumping a los médicos mexicanos al otorgar consultas, cirugías y otros servicios médicos, por abajo del costo real, so pretexto de que se trata de una "prestación social" que el tradicionalmente paternalista gobierno Mexicano ha venido brindando a sus hijos...
Claro que podrá argumentarse que el derecho a la salud esta consagrado en la Constitución… Pero lo mismo podría decirse del derecho a la alimentación, o a la educación; y tanto los alimentos como las escuelas son susceptibles de ser regulados por las leyes del Dumping, tan es así que actualmente el comercio organizado se han quejado de Dumping por parte de las tiendas de autoservicio del IMSS. y el ISSSTE.
Por otro lado, si nuestro “peculiar” sistema de salud, otrora orgullo gubernamental se ha venido llevando a cabo es este país como un “modelo ejemplar” a nivel mundial… por qué ahora se pretenden incorporar medidas como la medicina de pre pago (administradoras de salud y aseguradoras), como ocurre en otras latitudes que siguen esquemas de salud totalmente diferentes al nuestro agregando además del Dumping de la medicina institucional, un Dumping adicional a la medicina independiente...
En los Estados Unidos de Norteamérica por ejemplo, exceptuando a algunos hospitales como los del ejército, la marina y otros que dan atención a reservaciones indias; todo el sistema de salud es privado y maneja sus costos con base a una “economía real”; por eso es que se requiere que toda la población cuente con un seguro de gastos médicos para poder enfrentar dichas erogaciones.
Por ello la incorporación de estos sistemas a nuestro ancestral modelo de subsidios originará un "híbrido inusual", un verdadero Frankenstein cuyo resultado puede ser impredecible; o bien desastrosamente similar al de los sistemas de salud como los de Chile, Colombia, Perú o Argentina, quienes se vieron involucrados en estas políticas globalifílicas desde el sexenio pasado cuando los "errores de diciembre" nos salvaron de que entraran los grandes capitales a "invertir" en la salud mexicana.
En ésos países la calidad de la salud lejos de mejorar se ha deteriorado, los índices de satisfacción tanto de los pacientes como de los médicos han ido a la baja; el beneficio económico ha sido invariablemente en el sentido de privilegiar a los inversionistas, con base a estrangular los honorarios médicos así como menoscabar la calidad de la atención médica ofrecida; como lo demuestran hechos tales como las “criticables y poco éticas” compensaciones que se ofrecen a las médicos que menos estudios paraclínicos solicitan, o a los que tienen la menor incidencia de internamientos, o los menores días de estancia hospitalaria, o a los que prescriben los medicamentos más baratos y en la menor cantidad posible…
Todo esto sin importar si los pacientes requerían o no de dichos estudios, medicamentos, cirugías o días de internamiento…
Dr. Rubén Tlapanco Barba.